PANTER SICUR
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Nuestro colaborador, el Bricolador enmascarado, nos da su opinión sobre cómo atraer al negocio a los nuevos comprados, los llamados millennials.

Difícil saber cómo llevar a cabo esta misión en un sector donde hay cientos de interrogantes, cientos de preguntas que no se quieren hacer porque sabemos que, o no tenemos las respuestas, o bien aquellas que nos dan no son de nuestro agrado. Cómo que este nuevo segmento de mercado quiere, necesita, y viene sabiendo lo que quiere. O mejor, o peor, sabe lo que no quiere.

No desea entrar en tiendas en donde falta luz, en donde no hay precios, en donde hay productos que llevan décadas en las estanterías. En donde los dependientes no saben que es internet o la venta online. Se acabó vender lo que el dependiente quiere, cuando frente a él, hay un consumidor, mejor informado, mejor preparado y que quiere una cosa muy concreta.

Debemos entrar en el siglo XXI, ofreciendo una oferta actualizada, si es posible también en soporte digital, entrando en la generación online, en donde puede buscar y encontrar lo que quiere desde su hogar, desde su móvil, y ya poder recogerlo en su establecimiento. En ese momento estaremos hablando en el mismo idioma.

Seamos algo más diferentes, más proactivos. Por ejemplo, hagamos ofertas de aquello que al cliente le interesa hoy día, como productos que hagan mejor nuestra alimentación, como neveras portátiles, útiles novedosos de cocina, etc.

Informémonos de qué está de moda. Seamos quienes lideran el mercado, no seamos siempre aquellos que dicen “esto no me lo han pedido nunca”. Esa frase está matando al sector. No compramos lo que no nos piden, o no nos gusta y eso nos pone a la cola de la demanda. Si un producto novedoso sale al mercado, no hemos de esperar a que nos lo pidan 100 veces, ya que, si no lo tenemos, el cliente irá a otro lugar a comprarlo.

Esta semana me atendieron en una tienda de decoración, de una cadena no nacional, la señorita, con una Tablet, delante del lineal, me enseño los diferentes modelos que podía seleccionar y consulto el stock de los productos en su tienda y en el almacén. Por desgracia no quedaba lo que quería. Pero no me dijeron aquello tan típico de “no sé, ahora no puedo, tengo que verlo, vuelva esta tarde”.

Seamos quienes nuestros nuevos y jóvenes clientes quieren que seamos. Frescos y actuales.

Debemos de contar con un centro de consejo, donde los lineales respiren ofertas que les interesen, que los consumidores puedan consultar mediante soporte digital el folleto, las ofertas, los consejos que aquellos productos les puedan ofrecer, los precios claros, y las promociones bien informadas. Hemos de tener el interés de nuestro consumidor, las ganas de venir a vernos, para saber que novedad podemos ofrecer. Eso es tener al cliente con nosotros, con nuestra atención.

Creemos una tienda, una boutique, como las tiendas de ropa, la experiencia de compra tiene que ser interesante, atractiva, llena de una magia que nos de valor añadido. No podemos pretender que el resto del mercado se pare, que no evolucione, que no ofrezca cosas nuevas. Eso ya no es real, el mundo es digital, las promociones son a nivel global. Nuestro pequeño reino de Taifas ya no existe. Nuestra zona de confort es irreal. Ya solo sabemos que no sabemos nada, por lo tanto, hay que reinventarse, crecer y mejorar día a día.

Ya no es publicidad el logo en una simple bolsa de plástico. Para quienes son usuarios de Instagram, Twitter, Facebook,… eso ya quedo en la prehistoria. Hay demasiada diferencia entre las ferreterías que ya tienen web, versión digital, Omnicanal, frente a las que aún están en la bata azul del 1900. Lo que sirvió antes ahora es un simple recuerdo del pasado que ahora no nos da valor, no nos ayuda.

Este año será vital para que nos pongamos las pilas, que seamos más digitales, más innovadores, más creativos, o esa generación que llega, que ya está aquí, nos dejará a un lado como una opción real.

Reinventémonos para no quedarnos en la simple compra de aquel olvido de última hora.

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