Hoy charlamos con Josep Tomás, director comercial de Ferbric desde 2022. Tomás cuenta con una trayectoria de más de 30 años en el mercado de la ferretería y el bricolaje. Además, tiene una amplia experiencia en múltiples puestos de responsabilidad en diferentes compañías. En el pasado formó parte de Wagner (2007-2014), fue gerente de Área y Key Account Manager para Portugal (2014-2017) en AkzoNobel, así como jefe de Ventas Iberia en Inofix (2017-2022).
Actualmente llevas dos años al frente del área comercial de Ferbric, ¿cuáles han sido tus principales hitos desde entonces?
Llevamos dos años muy intensos. Tenemos una red de asesores que asisten a todos nuestros asociados. Lo hacemos con un acuerdo de colaboración con Zenko para poder crecer en el mundo de la pintura. También hemos dado más difusión en redes sociales a nuestra empresa y hemos ampliado la red de proveedores, en número y nuevas familias.
¿Trabajas en algún nuevo proyecto de cara al 2025?
Tenemos muchas cosas que queremos hacer, pero que en estos momentos están en fase de desarrollo. En cuanto las tengamos más avanzadas os los comentaremos. Será un 2025 apasionante.
¿Tienes alguna expectativa para el próximo ejercicio?
Los expertos se muestran cautos, pero optimistas. La mejor expectativa es trabajar mucho, es innovar, ser diferente, ser útil y necesario para nuestros asociados. Siempre estando a su lado, claro. El futuro, en muchas ocasiones, es el resultado de tu trabajo y tu esfuerzo. Porque si hemos de estar pendientes todo el rato de los indicadores externos, de las cosas que no podemos controlar, realmente no haríamos nada.
Cuentas con una amplísima trayectoria en la industria, ¿recuerdas cómo fue tu incursión en el sector?
Cierto. Fue en 1991, en una empresa que se llamaba Dismark. Vendíamos detergente, friegasuelos, productos para piscinas, etc. Visitaba ferreterías y droguerías. Fue apasionante, aprendí mucho.
Si pudieras cambiar algo del sector, ¿qué sería?
Que las personas de este sector sean más humanas, que den respuesta a los correos electrónicos y a las llamadas. Que quieran estar más cerca de sus clientes y sean menos digitales y más cercanos. Más personas y menos pantallas.
¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?
El trato con mi equipo y con los asociados. El contacto humano. Escuchar lo que pasa en la calle.
Desde tu punto de vista, ¿cómo podemos distinguir a un buen comercial?
El que escucha, el que sabe qué quiere su cliente, el que conoce el sector, el humilde, el que está al servicio de sus compañeros, de su empresa, de sus clientes. A veces el que menos habla, pero que más trabaja.
¿Qué consejo darías a alguien interesado en comenzar en esta profesión?
Paciencia, humildad, saber escuchar, no engañar a tus clientes. Ser compañero de tus compañeros. Ir por la calle aprendiendo cada día. Hay muchos que salen de la nada sabiéndolo todo ya.
¿Puedes contarnos alguna anécdota simpática que hayas vivido en el ámbito laboral?
Tengo muchas. Ya son muchos años en este sector de la venta. Una vez fui a ver a un cliente y, tras esperar bastante, dijo que nos atendería. Había viajado varias horas en coche y me había llamado él. Me propuso volver al día siguiente. Dije que no lo haría, que le dejaba mis catálogos. Me fui. Dos días más tarde me pasó los pedidos él.
Nuestro tiempo y trabajo merecen consideración, respeto. Todos entendemos los problemas de última hora. Sin embargo, también se ha de entender que nuestro esfuerzo, también es importante. Desde entonces siempre me atendió cuando quedábamos.