Verónica Avilés está al mando de Ferretería La Llave, un negocio de tradición familiar ubicado en Elche, Alicante. Avilés comenzó en el mundo ferretero hace 26 años y ahora es todo un referente para las mujeres, los jóvenes, y profesionales del sector en general. Hablamos con ella sobre su filosofía de negocio, la aplicación de la tecnología en su empresa y el papel de las mujeres en un sector todavía conservador.
Comenzaste tu andadura en el sector en 1998, ¿qué hizo que decidieras adentrarte en este mundo?
Cuando decidí empezar en el mundo de la ferretería, en 1998, mi padre no estaba de acuerdo con mi decisión. Él quería que continuara con mis estudios y mi formación y, aunque decidí combinar ambas cosas, trabajando de día y estudiando de noche, no fue fácil ganarme su confianza. Además, en ese tiempo ya trabajaba con mi padre en la ferretería quien hoy es mi marido, lo que hacía que mi padre pensara que mi interés por el negocio podía estar motivado por querer pasar más tiempo con mi noviete. Por eso, desde el principio, no me lo puso sencillo.
A pesar de sus pensamientos, confió en darme una oportunidad. Empecé desde abajo, realizando tareas básicas como repartir propaganda, reponer, embolsar tornillos, etiquetar productos, limpiar y mantener la tienda, hacer llaves… Poco a poco, fui demostrando mi compromiso y ganas de aprender. Día a día, asumía tareas que requerían mayor experiencia y responsabilidad.
Con el tiempo, fui implantando tecnología en la empresa, modernizando procesos y haciendo cambios significativos. También asumí un rol como ayudante en la oficina, colaborando estrechamente con los empleados de mi padre, lo que marcó un punto de inflexión en mi contribución al negocio. Estas experiencias me permitieron demostrar que este era mi lugar y que, con esfuerzo y dedicación, podía llegar a dirigir la empresa.
«La clave de nuestro éxito radica en el equilibrio entre honrar la tradición familiar y la constante evolución».
Tras la pandemia de COVID, y con la próxima jubilación de mi padre, vi la oportunidad perfecta para dar un giro a la empresa y hacerla más mía. Cambié toda la estructura: renové la imagen corporativa, modernicé las instalaciones, reorganicé el equipo de trabajo, optimicé los sistemas y, principalmente, logré impregnar la empresa con mi alma y mis valores. Cuando mi padre se jubiló, fui la única que se quedó con el negocio familiar porque mis hermanos decidieron continuar con sus formaciones y profesiones.
Hoy, tengo que agradecerle a mi padre el haberme enseñado desde lo más básico. Su exigencia me enseñó a valorar cada tarea, desde la más sencilla hasta la más compleja. Empezando desde abajo, he llegado a donde estoy hoy, y entiendo que cada tarea es fundamental para que la empresa funcione. Estas lecciones son la base de mi liderazgo actual, donde busco transmitir los mismos valores.
¿Cuál es la clave del éxito de Ferretería La Llave?
La clave de nuestro éxito radica en el equilibrio entre honrar la tradición familiar y la constante evolución. Ferretería La Llave ha sido parte de mi familia durante años, y desde que asumí la gestión, hemos trabajado para mantener ese espíritu de cercanía y servicio que siempre caracterizó a nuestra empresa. Nuestros clientes no solo buscan productos; buscan una relación de confianza, alguien que los escuche, comprenda sus necesidades y les aporte soluciones.
Hemos invertido mucho en la formación y modernización de nuestras tiendas para adaptarnos a los tiempos actuales. Entendemos que el sector evoluciona y que la formación, la innovación y la tecnología son clave para mantenernos a la altura de las expectativas de nuestros clientes. Desde la automatización de procesos hasta la mejora en la atención al cliente, cada cambio lo hacemos con el objetivo de ser más eficaces sin perder el toque humano que nos hace únicos.
Nuestro éxito se debe a esta mezcla de tradición, modernización y una dedicación incansable a nuestros clientes. Esta es nuestra esencia.
Ahora asumes el reto de llevar las riendas de dos establecimientos. ¿Cómo afrontas este proyecto?
Dirigir dos establecimientos es un desafío que exige planificación, dedicación y visión a largo plazo. Cada tienda tiene su propia identidad y demandas específicas, y mi objetivo es mantener un estándar de calidad y atención al cliente consistente en ambas, sin perder ese toque personal que tanto valoran nuestros clientes.
La comunicación es clave. Además, la tecnología juega un papel importante, permitiéndome supervisar los procesos, coordinar inventarios y brindar a cada tienda los recursos necesarios para operar de manera independiente, pero con una visión unificada.
Por ejemplo, hemos implementado herramientas de gestión que me permiten tener una visión en tiempo real de las operaciones en ambas tiendas. Esto garantiza que cada establecimiento funcione como una extensión de Ferretería La Llave, compartiendo los mismos valores de cercanía, servicio y profesionalismo, independientemente de la ubicación.
En el sector se habla constantemente de que aún hay un gran conservadurismo, ¿qué papel tiene la tecnología en tu empresa?
La tecnología en Ferretería La Llave ha sido una aliada clave para adaptarnos a los cambios del mercado y ser hoy por hoy referentes en el sector. Desde el principio, entendí que modernizar ciertos aspectos de la ferretería no significaba perder nuestros valores tradicionales, sino potenciarlos. Por eso, hemos introducido herramientas que facilitan la organización de tareas, la gestión de inventarios y la comunicación tanto con el equipo como con los clientes.
Estas herramientas no solo optimizan el trabajo diario, sino que también refuerzan la confianza de nuestros clientes, quienes aprecian la eficiencia sin perder el trato cercano que nos caracteriza.
«La tecnología en Ferretería La Llave ha sido una aliada clave para adaptarnos a los cambios del mercado y ser hoy por hoy referentes en el sector».
Otro punto débil del sector es el rechazo por parte de los jóvenes. Desde tu experiencia, ¿qué es lo más importante para atraer al talento joven y retenerlo?
Atraer y retener a jóvenes en el sector de la ferretería es un desafío, pero la clave está en mostrarles el potencial de crecimiento que ofrece. La ferretería puede ser mucho más que una simple tienda de herramientas; es un espacio donde se aprende sobre gestión, innovación y servicio al cliente, habilidades valiosas en cualquier ámbito profesional, les solemos demostrar que la ferretería no es un trabajo, es un oficio, el cual hoy por hoy está muy valorado.
Fomentamos la formación continua para que el equipo se sienta actualizado y motivado, y también les damos espacio para ser parte de los logros de la empresa.
Además, intentamos mostrarles que el sector tiene estabilidad y que, con esfuerzo, pueden escalar a posiciones de responsabilidad. Nuestro objetivo es que vean la ferretería como un sector dinámico y gratificante.
Pese a la importancia de las nuevas tecnologías, la parte más fundamental de los comercios locales es la proximidad al cliente. ¿Cómo motivas a tu equipo para mantener la motivación y proporcionar esa atención personalizada?
La atención personalizada es el corazón de Ferretería La Llave, y motivar al equipo para ofrecer un servicio cercano y de calidad es una prioridad. Les recuerdo constantemente nuestros valores a lo largo de los años y que nuestra labor no es simplemente vender artículos de ferretería, somos mucho más. Nuestra base es aportar la solución a cada cliente que nos necesite, cada cliente es único y la confianza es la base mantener la relación entre los clientes y el equipo.
Si se llega a implantar la reducción de la jornada laboral, ¿consideras que perjudicará a negocios como las ferreterías?
La reducción de la jornada laboral sería un desafío considerable para negocios como el nuestro, donde la atención al cliente y la disponibilidad son fundamentales. Mantener la misma calidad de respuesta que los clientes esperan implicaría contratar personal adicional o implementar turnos de trabajo.
Soy consciente de que reorganizar el equipo y ajustar los horarios puede resultar complicado. Sin embargo, estoy comprometida a buscar un equilibrio entre la calidad del servicio y el bienestar del equipo. Aunque supone un reto, haré lo posible para que este cambio tenga el menor impacto en nuestros clientes y mantenga el nivel de atención que nos caracteriza.
«Cada vez más, la ferretería es un lugar donde el talento femenino es bienvenido y, principalmente, valorado».
Tras 26 años en el sector, ¿notas que la presencia de la mujer aumenta?
Sí, cada vez se ven más mujeres en el sector de la ferretería, tanto en departamentos técnicos como de dirección. En un ámbito que históricamente ha estado dominado mayormente por hombres, las mujeres están demostrando día a día que tienen mucho que aportar y que su talento marca una diferencia en el sector.
En mi caso, como mujer en un rol de liderazgo, he tenido que demostrar mi capacidad en un entorno tradicionalmente masculino. Al principio, ganarme el respeto no ha sido fácil, pero con esfuerzo, compromiso y resultados, he logrado superar retos profesionales y personales, además de romper estereotipos.
Este cambio ayuda a romper barreras y muestra que la ferretería también es un espacio para ellas. La diversidad que traen las mujeres enriquece el sector, le da una visión más amplia y cercana, y abre el camino para que otras también se animen a formar parte.
Cada vez más, la ferretería es un lugar donde el talento femenino es bienvenido y, principalmente, valorado.