Ferretero de día, DJ de noche

Nuestro entrevistado de hoy en la sección del representante comercial Ángel Pérez es un profesional del sector apasionado por la música. Hablamos con Antoni Enrich Seguí, un empresario que combina la ferretería y la música electrónica.

Este sector está lleno de gente diversa, actores, y cada vez más actrices, en este gran teatro que es el mundo comercial, donde cada uno tiene su papel.  Hoy toca hablar con un compañero, un tipo con el que siempre he tenido muy buen rollo, con el que compartimos alguna marca representada y con quien me hubiera gustado compartir más tiempo no profesional. Y es que, como él bien dice, el día a día nos hace perder y olvidar algo muy importante, preguntar, explicar cosas, y vivencias personales que podrían acercarnos a los demás y aprender de ellos, porque no todo es trabajar. DJ

Charlamos con Antoni Enrich Seguí, un menorquín de 40 años afincado en Palma de Mallorca desde hace casi dos décadas

Antoni Enrich Seguí tiene una empresa de representaciones especializada en el sector del suministro industrial, ferretería, automoción y sector hotelero formada por cuatro trabajadores. Más allá de lo laboral, este profesional es un apasionado de la música electrónica, ejerciendo de DJ en sus ratos libres. Su carrera musical va casi a la par que la ferretera, pues afirma que la música siempre ha sido para él algo imprescindible, ya que le ha permitido sentir y disfrutar y “Principalmente, me ha permitido expresar lo que siento o ha sido un vehículo infalible para hacerlo. Cuando era niño quería ser futbolista, pero también quería ser DJ. Ya en mi adolescencia no había momento en el que no estuviera acompañado por música de hecho, era un chaval enganchado a un walkman”.

Antoni cuenta con más de cien sesiones grabadas

Sin embargo, el empresario asegura que no tiene demasiado tiempo para disfrutar de la música debido a la dedicación que exige este sector. Pese a esto, en fin de semana procura hacer una sesión de un par de horas, lo que le ayuda a descargar tensiones: “Durante la semana, mientas voy trabajando, o en el coche, escucho todas las novedades que van saliendo de los productores que sigo y termino comprando un buen número de canciones que uso para hacer dicha sesión”.

Después, explica, graba esta sesión (actualmente acumula más de cien) y la escucha para hacer deporte y revisar el resultado. Esta es su forma de interiorizar las canciones que luego empleará en sus actuaciones en directo. Además del amor al arte, esta afición le ha dado a nuestro entrevistado el que considera uno de los mayores premios: que la gente baile y disfrute cada vez que actúa y que le sigan llamando para realizar sesiones en vivo.

De padres a hijos

El amor por la música es sin duda, una gran herencia para las hijas de Antoni, quienes asegura que la han escuchado desde su nacimiento. De hecho, en ocasiones, estaban en brazos de su padre mientras este pinchaba techno: «Tengo dos hijas a las dos les encanta la música. Desde que han sido bebés, desde los primeros días de vida, la han escuchado y las he tenido en brazos muchas veces mientras estaba pinchando techno. Quiero puntualizar que, aunque son pequeñas y, en realidad, no tienen los mismos gustos musicales que yo, tienen bien claro la música que les gusta y les vibra. Eso me parece muy especial e importante”.

Una forma de vida

El empresario ha compartido con nosotros que está convencido de que, cuando se jubile, seguirá poniendo música de una forma u otra. Se plantea volver a tocar el piano y espera poder asistir a muchos conciertos.

Este amante de Berlín por su escena cultural, detalla que le han impactado muchas cosas gracias a ser DJ, pues ha sido una fuente de enseñanza, de vivencias únicas y de experiencias también con su hermano, ya que suelen pinchar juntos.

Canal Ferretero Brands

Noticias relacionadas
De la ferretería al cielo
También te puede interesar