La Unión Europea ha dado luz verde definitivamente a la imposición de un nuevo arancel fijo para los pequeños paquetes que entren en el mercado comunitario. La medida, aprobada por el Consejo de la Unión Europea, establece un derecho de aduana de 3 euros por cada categoría de producto en envíos con un valor inferior a 150 euros destinados a consumidores particulares, tal y como han informado Infobae y la agencia de noticias Europa Press.
La norma entrará en vigor el 1 de julio de 2026 y tendrá carácter provisional hasta, al menos, el 1 de julio de 2028, fecha prevista para la puesta en marcha de una reforma aduanera más amplia. No obstante, el reglamento contempla la posibilidad de prorrogar esta tasa si el nuevo sistema aún no está plenamente operativo.
Un crecimiento masivo de paquetes desde Asia
La decisión responde al aumento acelerado del comercio electrónico internacional. Desde 2022, el volumen de pequeños envíos ha crecido de forma exponencial. Solo en 2024, más de 4.600 millones de paquetes de bajo valor llegaron al territorio comunitario, y el 91 % procedía de China.
Este flujo está impulsado en gran medida por plataformas de bajo coste como Shein, Temu y AliExpress, que comercializan productos a precios reducidos y envían directamente a los consumidores europeos, muchas veces por debajo del umbral de 150 euros que hasta ahora permitía la entrada sin aranceles.
Fin de la exención y lucha contra la competencia desleal
Con la nueva normativa, desaparece la exención aduanera para estos envíos de bajo coste. Bruselas considera que esta situación generaba un desequilibrio competitivo, ya que los vendedores europeos sí deben asumir aranceles e IVA en sus operaciones.
Además de la competencia desleal, las instituciones comunitarias señalan otros riesgos asociados al incremento de estos envíos, como el fraude y posibles problemas de seguridad y salud para los consumidores.
El nuevo derecho se aplicará a cada categoría arancelaria distinta incluida en un paquete. Por ejemplo, si un envío contiene prendas de diferentes materiales -como una camiseta de algodón y otra de poliéster- se considerarán subcategorías diferentes y el recargo se multiplicará en consecuencia.
La tasa afectará a los vendedores extracomunitarios inscritos en la ventanilla única de importación para el IVA, lo que en la práctica cubre alrededor del 93 % del comercio electrónico que entra en la UE.
Medida temporal hasta la gran reforma aduanera
El arancel de 3 euros funcionará como solución transitoria mientras se implementa una reforma estructural del sistema aduanero europeo. El plan contempla la creación de un Centro Aduanero de Datos de la UE, que permitirá aplicar tarifas individualizadas en función del tipo y valor de cada mercancía.
Cuando este sistema centralizado esté operativo, el derecho fijo será sustituido por aranceles específicos adaptados a cada producto. Paralelamente, las instituciones europeas debaten la posible introducción de una tasa adicional de tramitación y la creación de una autoridad aduanera común que armonice los sistemas nacionales.
Impacto en plataformas y consumidores
Las nuevas reglas obligarán a las grandes plataformas internacionales a adaptar sus sistemas logísticos y de información. Deberán comunicar de forma clara los costes adicionales antes de que el consumidor finalice su compra.
Para los compradores europeos, esto supondrá un encarecimiento potencial de los pedidos de bajo coste. Para la UE y los Estados miembros, en cambio, la medida implicará un aumento de la recaudación aduanera, considerada recurso propio del presupuesto comunitario, aunque parte de esos ingresos quedará en manos de los países para cubrir gastos de gestión.
Con esta decisión, la Unión Europea intenta responder al auge del comercio digital global y reforzar el control sobre el origen, la fiscalidad y la seguridad de los productos que acceden al mercado común.
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