La Unión de Empresas Siderúrgicas alerta de la pérdida de inversión y empleo industrial si no se da prioridad al acero fabricado en la Unión Europea

UNESDI traslada a los Ministerios de Industria y Economía que la exclusión del acero de las medidas para impulsar la compra de productos europeos pondría en riesgo la descarbonización del sector y aumentaría la dependencia de terceros países.

La Unión de Empresas Siderúrgicas (UNESID) ha trasladado a los Ministerios de Industria y Economía su seria preocupación ante los últimos borradores del Industrial Accelerator Act de la UE, que podrían dejar fuera al acero de los mecanismos destinados a priorizar la compra de productos fabricados en Europa.

Si esta exclusión se confirma el próximo día 25, Europa enviará una señal negativa a los inversores en uno de los momentos más delicados para su base industrial. La siderurgia europea afronta inversiones históricas para descarbonizar su producción, pero necesita una señal clara de que la demanda estratégica, infraestructuras, defensa, automoción o tecnologías limpias apoyarán la producción realizada dentro de la Unión.

UNESID advierte de que, sin esa señal, la inversión se ralentizará, el empleo industrial se verá afectado y la UE aumentará su dependencia del acero producido en terceros países, muchos de ellos con menores estándares ambientales y fuertes apoyos públicos.

Un sector clave para la seguridad económica

El acero es un material esencial para la construcción de infraestructuras críticas, equipamiento de defensa, redes energéticas, movilidad y tecnologías net-zero. Perder capacidad productiva propia no es solo una cuestión industrial, sino de seguridad económica y autonomía estratégica.

En un contexto en el que otras grandes economías ya protegen activamente su industria siderúrgica, dejar fuera al acero de los instrumentos que impulsan la demanda europea supondría una incoherencia con los objetivos estratégicos de la UE.

“Europa no puede aspirar a la autonomía estratégica mientras debilita su base industrial. Sin una demanda real de acero producido en Europa, la descarbonización se frena, la inversión se retrasa y el empleo industrial se pone en riesgo”, ha señalado Carola Hermoso, directora general de UNESID.

Sin demanda, no hay descarbonización

La industria siderúrgica española y europea está inmersa en el mayor proceso de transformación de su historia para reducir emisiones y mantener su competitividad. Pero estas inversiones, de miles de millones de euros, solo se materializarán si existe certidumbre regulatoria y una demanda efectiva.

Por ello, UNESID reclama que la prioridad a los productos fabricados en Europa sea real y que se limite al acero producido en el Espacio Económico Europeo. Además, defiende que los criterios de origen europeo y de huella de carbono se apliquen conjuntamente en la contratación pública y en los programas que impactan en sectores estratégicos.

Solo así se garantizará una transición verde que no implique desindustrialización ni pérdida de empleo, sino modernización, inversión y cadenas de valor sólidas dentro de la UE. UNESID reitera su disposición a colaborar con las instituciones españolas y europeas para que el texto final del Industrial Accelerator Act refuerce la competitividad industrial, proteja el empleo y consolide una Europa menos dependiente y más fuerte en un entorno internacional cada vez más tensionado.

Imagen de archivo

Canal Ferretero Brands

También te puede interesar