Grupo Ibricks reunió el pasado 5 de febrero a todo su equipo para celebrar una nueva edición de Brickneys, sus jornadas formativas internas. Un encuentro que se organiza de forma interna dos veces al año —a comienzos y a mitad del ejercicio— con el fin de revisar los objetivos marcados, evaluar el avance y alinear el rumbo del equipo.
Durante la jornada se hizo balance de los resultados de 2025, se compartieron aprendizajes clave y se definieron los grandes retos de cara a 2026. Pero, por encima de todo, “fue una oportunidad para reforzar la cohesión del equipo, poner en valor el trabajo diario de cada persona y recordar que todos —desde cada área— formamos parte de un mismo proyecto”, explican desde la compañía a través de una nota de prensa.
“Detrás de cada avance, de cada herramienta, de cada decisión estratégica… hay personas que suman, que se implican y que hacen que las cosas sucedan. Y eso es lo que realmente mueve la central”, destaca Silvia Esteve, directora de Personas y Talento de Grupo Ibricks.
Bajo la premisa del claim de este año “Es Ibricks. Es fácil”, el grupo refuerza su apuesta por una forma de trabajar donde lo sencillo se traduce en eficacia, respeto y colaboración. Un modelo basado en las personas, tanto a nivel interno como externo, en el que cada uno aporta valor sin perder su identidad. Porque facilitar no es imponer, sino acompañar. Y en Grupo Ibricks, implica ayudar al almacén profesional a crecer con autonomía, herramientas reales y apoyo continuo para mostrar su mejor versión.
“Brickneys no son solo reuniones internas, sino una parte esencial de la cultura corporativa del grupo. Una forma de trabajar desde la cercanía, reconociendo el papel de cada persona y fortaleciendo el sentido de pertenencia en un equipo que da servicio a más de 630 almacenes profesionales y 420 proveedores en toda España”, explican desde la compañía.