La multinacional sueca Ikea ha cerrado su ejercicio fiscal 2025 en España con una evolución positiva en sus principales indicadores, consolidando su presencia en el mercado nacional y reforzando tanto su rentabilidad como su impacto social, tal y como ha informado Forbes España.
Entre el 1 de septiembre de 2024 y el 31 de agosto de 2025, la compañía alcanzó un beneficio neto de 164 millones de euros, lo que supone un aumento del 22,4% respecto al ejercicio anterior. Asimismo, elevó su resultado de explotación un 11,2%, hasta situarlo en 130 millones de euros.
La facturación también registró una mejora del 2,8%, tras comercializar 164,3 millones de artículos y servicios por un importe total de 1.986 millones de euros.
Impulso del canal online
El crecimiento más destacado se produjo en el entorno digital. Las ventas a través de sus plataformas online ascendieron a 536,9 millones de euros, un 11% más que el año anterior, representando ya una cuarta parte del negocio total en España.
En términos de afluencia, la empresa mantuvo cerca de 50 millones de visitas en sus establecimientos físicos y alcanzó los 228,3 millones en sus canales digitales, lo que eleva el total de interacciones con clientes a 278 millones durante el ejercicio.
Inversión social y transformación
En paralelo a los resultados financieros, Ikea reforzó su apuesta por el impacto social. Destinó más de 645.000 euros a proyectos comunitarios, con un alcance de 1.923 personas beneficiadas y la participación de 13.219 empleados y clientes en iniciativas de voluntariado.
Uno de los proyectos más relevantes es el Plan Allen, que culmina este año su ciclo de tres ejercicios con una inversión global de 10 millones de euros orientada a promover cambios estructurales con impacto a largo plazo en la sociedad española.
El consejero delegado y director de Sostenibilidad (CEO y CSO) de Ikea en España, Carl Aaby, destacó que el grupo ha logrado crecer manteniendo su compromiso con los hogares españoles mediante la reducción de precios, el impulso de iniciativas innovadoras y la mejora de la experiencia de cliente. Además, subrayó la voluntad de continuar avanzando en la transformación del negocio para garantizar un crecimiento sostenido que permita seguir ajustando precios y reforzando la cercanía con los consumidores.
Más empleo y mejores condiciones
El avance del negocio también tuvo reflejo en la plantilla, que alcanza ya las 9.736 personas tras la creación de 130 nuevos puestos de trabajo. La compañía reforzó además su política retributiva, destinando 5,4 millones de euros adicionales a mejoras salariales y complementos, que se suman a los 2,7 millones invertidos el ejercicio anterior.
Dentro de sus programas internos de reconocimiento, One IKEA Bonus y Tack!, la empresa repartió 15,4 millones de euros entre sus colaboradores como agradecimiento por los resultados obtenidos.
Con estos datos, Ikea consolida su trayectoria ascendente en España, apoyada en el crecimiento digital, la mejora de su rentabilidad y su compromiso social y laboral.
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