La Federación de Fabricantes Españoles de Ferretería y Bricolaje, Cofearfe, está analizando las posibles consecuencias de la escalada del conflicto en Oriente Medio, un hecho que “ha dejado de ser únicamente una cuestión geopolítica para convertirse en un factor económico de primer orden”.
En los últimos días, el precio del petróleo Brent ha superado los 114 dólares por barril y ha registrado en marzo una subida mensual histórica, en un contexto marcado por la tensión en torno al estrecho de Ormuz y por el riesgo añadido sobre Bab el-Mandeb tras la implicación de los hutíes de Yemen. Se trata de dos puntos clave para el comercio energético mundial, cuya alteración eleva la volatilidad, encarece los fletes y añade incertidumbre a las cadenas de suministro internacionales. Además, una materia prima tan importante para el sector como el aluminio ha aumentado un 4% tras los últimos ataques, explican a través de un comunicado.
Para el sector español de la ferretería y bricolaje, el impacto no siempre se manifiesta de forma inmediata en una caída brusca de las ventas, pero sí en una presión creciente sobre los costes. Cuando se encarece la energía y se complican las rutas marítimas, aumentan los costes de transporte, seguros y aprovisionamiento, y las empresas pierden visibilidad sobre plazos y márgenes. Además, aunque buena parte del crudo que atraviesa Ormuz se dirige a Asia, la Agencia Internacional de la Energía subraya que cualquier interrupción relevante en ese corredor tiene efectos globales sobre los precios, precisamente por la dificultad de sustituir rápidamente esos flujos.
“No estamos ante un cierre de mercado en Oriente Medio, sino ante un escenario mucho más desigual”
Los datos del sector confirman, además, que Oriente Medio sigue siendo una región de interés para las empresas españolas de ferretería y bricolaje. Según la tabla elaborada por Cofearfe con datos de Aduanas, las exportaciones del sector a la región alcanzaron en 2025 los 94,15 millones de euros, frente a 94,66 millones en 2024, lo que refleja una práctica estabilidad agregada. Sin embargo, esa aparente resistencia oculta cambios relevantes por mercados: Turquía se mantiene como principal destino con 44,87 millones de euros (+4,93%), Arabia Saudita cae hasta 14,57 millones (-25,90%), Israel sube a 12,69 millones (+32,60%) y Emiratos Árabes Unidos se sitúa en 10,58 millones (-3,17%). Es decir, no estamos ante un cierre generalizado de mercado, sino ante un escenario mucho más desigual, donde la incertidumbre geopolítica reordena flujos, prioridades y ritmos de compra.

En este contexto, la clave para muchas empresas no será únicamente vender más, sino hacerlo con mayor capacidad de anticipación. La evolución del conflicto puede afectar tanto a la demanda final como a la operativa diaria: retrasos logísticos, revisión de precios, necesidad de mayor planificación financiera y una vigilancia constante de mercados estratégicos. A ello se suma un riesgo macroeconómico añadido: varios análisis advierten de que un petróleo persistentemente por encima de los 100 dólares podría trasladarse a más inflación y menor crecimiento, enfriando la actividad en distintos mercados.
“La competitividad no depende solo del producto, sino de la capacidad de adaptación”
Ante este escenario, la respuesta empresarial pasa por reforzar la diversificación geográfica, revisar la exposición logística, trabajar con previsiones más prudentes y mantener una interlocución fluida con clientes y distribuidores. En momentos como el actual, la competitividad internacional no depende solo del producto, sino también de la capacidad de adaptación.
“Desde Cofearfe seguimos con preocupación la escalada de tensión en Oriente Medio, porque sus efectos van más allá del ámbito energético y terminan afectando de forma directa a la actividad exportadora de nuestras empresas. El sector de la ferretería y bricolaje ha demostrado solidez y capacidad de adaptación, pero en un contexto de mayor coste logístico, más volatilidad y menor visibilidad, resulta fundamental reforzar la planificación, diversificar riesgos y seguir acompañando a las empresas en su estrategia internacional”, apunta Francisco Hernandis, presidente de Cofearfe.
La guerra en Oriente Medio “no solo está alterando el tablero energético mundial; también está poniendo a prueba la resistencia operativa y comercial de sectores industriales exportadores como el de la ferretería y bricolaje. En un escenario tan cambiante, anticiparse será tan importante como competir”, concluyen desde la federación.