La escasez de mano de obra en el sector de la construcción ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la edad a la que los jóvenes pueden incorporarse a las obras. Las patronales valencianas han solicitado al Gobierno que estudie la posibilidad de permitir que los menores de entre 16 y 18 años trabajen en determinadas funciones, una iniciativa que cuenta con el rechazo de los sindicatos por los riesgos que podría implicar.
Las organizaciones empresariales Fevec y Fecoval aseguran que la Comunidad Valenciana necesita alrededor de 60.000 nuevos profesionales para cubrir la demanda de los proyectos previstos en las provincias de Valencia, Alicante y Castellón, tal y como informa el diario Levante. Para paliar esta falta de personal, proponen recuperar la figura del aprendiz, permitiendo que jóvenes de 16 y 17 años desempeñen tareas sin riesgo y siempre bajo la supervisión de trabajadores con experiencia.
El marco legal prohíbe que los menores puedan trabajar
La normativa vigente en España impide que los menores de 16 años accedan al mercado laboral, salvo en casos excepcionales como determinadas actividades artísticas. Asimismo, el Estatuto de los Trabajadores establece que quienes tienen 16 y 17 años no pueden realizar trabajos peligrosos, insalubres, nocturnos o que requieran un esfuerzo físico excesivo. A ello se suma que el convenio general del sector de la construcción prohíbe la presencia de menores de 18 años en las obras por motivos de seguridad.
Los sindicatos consideran que modificar la legislación no solucionaría la falta de relevo generacional. Tanto UGT como CCOO sostienen que el verdadero problema radica en las condiciones laborales, los salarios y la elevada siniestralidad del sector. Según denuncian, un peón de obra suele percibir entre 18.000 y 19.000 euros brutos al año, una remuneración que consideran insuficiente para un empleo con un alto nivel de riesgo.
Frente a estas críticas, la patronal defiende que existen funciones que pueden ser realizadas por jóvenes sin poner en peligro su integridad, siempre que cuenten con la formación y la supervisión adecuadas. Sin embargo, las organizaciones sindicales insisten en que la prioridad debe centrarse en mejorar las condiciones de trabajo y reforzar las medidas de prevención de accidentes antes de plantear cambios en la edad mínima para trabajar en las obras.
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