La construcción se encarece hasta un 23% por la escalada de materias primas y energía

El aumento de los costes de producción y transporte ha provocado una subida del 19% tanto en el aluminio como en el acero corrugado, mientras que los materiales cerámicos se han encarecido un 11%.

La incertidumbre sobre cómo evolucionará la situación geopolítica en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz continúa encareciendo las materias primas que utiliza el sector de la construcción en España. El impacto ya es especialmente visible en obras como el asfaltado de carreteras, cuyo coste aumentó un 23% entre enero y julio de 2026, según la Asociación Nacional de Constructores Independientes (ANCI).

La crisis en Oriente Medio, desencadenada a comienzos de año por las acciones de Estados Unidos e Israel, está teniendo un efecto directo sobre el mercado energético. El fuerte repunte de los precios del gas y el petróleo está elevando a su vez el coste de la electricidad y de buena parte de las materias primas necesarias para construir.

Los datos adelantados de los Índices de Precios de Materiales de Construcción del Instituto Valenciano de la Edificación muestran que, entre enero y julio de 2026, los materiales bituminosos y la energía se encarecieron un 38% y un 37%, respectivamente. En solo siete meses, estos precios han aumentado casi tanto como durante los dos años de inflación provocada por la pandemia y la guerra de Ucrania.

El resto de materiales tampoco escapa a esta presión. El aumento de los costes de producción y transporte ha provocado, por ejemplo, una subida del 19% tanto en el aluminio como en el acero corrugado, mientras que los materiales cerámicos se han encarecido un 11%.

El incremento de los costes afecta a todo tipo de obras

El incremento de costes afecta prácticamente a todo tipo de obras, aunque las carreteras son las que están soportando una mayor presión. En conjunto, sus costes han aumentado un 13%, pero las actuaciones de renovación y rehabilitación de firmes son las más afectadas, con un encarecimiento de hasta el 23% respecto al año pasado.

También se han producido subidas en otros ámbitos de la obra pública: las obras aeroportuarias son ahora un 9% más caras, las portuarias un 8%, las ferroviarias un 5% y las hidráulicas y de edificación un 5%.

A esta situación se suma el problema de las obras que siguen en ejecución y que fueron adjudicadas antes de 2021. En estos contratos, los nuevos incrementos de costes se añaden a las subidas acumuladas desde entonces, que ya oscilan entre el 27% y el 55% del precio inicial de adjudicación. Sin embargo, el mecanismo de revisión excepcional de precios aprobado por el Gobierno establece una compensación máxima del 20%.

Las constructoras piden medidas urgentes

Desde ANCI se compara la situación actual con la crisis de precios que vivieron las constructoras en 2021 y 2022. En aquel momento, el fuerte aumento del coste de las materias primas y de la energía llegó a poner en riesgo tanto la puesta en marcha de nuevos proyectos como la rentabilidad de las obras que ya estaban en construcción.

Aquella situación llevó al Gobierno a establecer mecanismos extraordinarios para revisar los precios de determinados contratos públicos de construcción. Ahora, las constructoras consideran que la rapidez con la que están aumentando los costes durante 2026 vuelve a hacer necesaria una respuesta similar, especialmente para evitar que los proyectos que están actualmente en marcha se vuelvan inviables.

ANCI reclama así medidas «urgentes y excepcionales» ante una subida de los precios de la energía y los materiales que considera «sobrevenida e impredecible» y que, según la asociación, está directamente relacionada con el conflicto en Irán. El objetivo, señala, es garantizar que los contratos públicos que ya están en ejecución puedan seguir adelante sin poner en riesgo su viabilidad económica.

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