A veces también hablamos sobre series. En este caso, vamos a volver a una mítica de los años 80. El equipo A, con un gran reparto: George Peppard, Dirk Benedict, Dwight Schultz y Mr. T, emitida desde 1983 al 1987.
Nos contaba la historia de un comando de la guerra de Vietnam, de los mejores del ejercito estadounidense. En 1972, fueron acusados de un delito que no habían cometido. Pese a ser encarcelados, se escaparon de prisión. Sobreviven trabajando para clientes para solucionar sus problemas.
Sus clientes son personas que sufren acoso, son estafados, robados, etc. Pero las autoridades no pueden o no quieren hacer nada por ellos. Todo ello llevado a cabo por medio de Hannibal, el coronel en jefe que diseñaba los planes. Diseñaban una estrategia para poder rescatar personas, recuperar el dinero o las propiedades, con una forma muy sutil, hasta conseguir lo que quieren. El equipo A era peculiar: Murdock, el capitán y piloto, muy loco, que siempre discutía con M.A. El Sargento Bosco A. Baracus, la fuerza y el manitas del grupo, que siempre tenía que ser sedado por su miedo a volar. El teniente Templeton, el guapo del grupo que siempre conseguía todo. Y su contacto externo, la periodista Amy Amanda, que servía de enlace con el mundo exterior.
Creo que el equipo A es como una ferretería cuando un cliente quiere algo que no encuentra en internet o en una gran superficie. O cuando ha comprado algo en una tienda de bazar, muy barato. O incluso cuando se nos ha roto alguna cosa, que no somos capaces de solucionar, acudimos a nuestro peculiar Equipo A.
Este no es ni más ni menos que la ferretería de toda la vida. Esos proscritos que aún lleva bata azul (algunos, no todos). La ultima solución, la ultima esperanza de encontrar ese pasador de la cerradura, que no sabemos ya donde encontrar, a donde acudir.
Son esa opción que, aunque no quieras, acabas buscando porque otros no pueden darte la solución. Son los que no están en la onda, los que llevan ropa de antes, con armas un poco pasadas de moda. Pero son seguros, son fiables, saben lo que se hacen.
Sabemos cómo encontrarlos. Sabemos que nos van a escuchar, que no nos van a engañar. Nos van a mostrar la solución que esperamos, la que necesitamos, para poder completar nuestro proyecto, para dar solución a nuestro gran problema.
Aquel Hannibal, con su gran puro, es ese señor detrás del mostrador que sabe qué medida de llave usas de toda la vida, la que vienes a cambiar cada cierto tiempo porque siempre la rompes. Hasta se acuerda del tipo de bombillas que usas en el baño de casa. No son de ultima tecnología, son los de siempre, pero saben lo que se cuece en su barrio. Son personas normales, sencillas, pero conocedoras de su negocio, de cómo ponerlo en marcha y de cómo atender a sus clientes.
Usan sus peculiares armas y son profesionales a los que buscan por algo que no hicieron. ¿Sabes qué fue? Es simple. No se pusieron al día con eso de vender por internet, con eso de las grandes promociones de ventas, con las tiendas un poco dejadas, pero con encanto. Puede que incluso sean un poco románticos o alocados, como Murdock. O tal vez tengan la fuerza interior de M. A. Eso sí, siempre son el teniente que sabe encontrar de todo, llevar siempre la mercancía que quieren los clientes a su tienda.
Son la última opción. Acudimos a ellos cuando ya no sabemos a dónde ir, después de que falle todo lo demás. Son la opción que los clientes buscaban en la serie cuando la policía ya no podía hacer nada más. Su furgoneta, un poco pasada de moda, pero eficiente, siempre estaba a punto.
Era ese tipo de gente que sabe salir siempre adelante, que lucha contra todo.
Luchan contra los grandes de Internet, contra las cadenas grandes, contra todo y contra nada. Pero sobre todo contra ellos mismos, con tal de no evolucionar. Aun así, saben salir adelante. Cuando la policía militar los captura, siempre acaban encontrando la ocasión para acabar escapando.
Tenemos muchas ferreterías en el país que son el fiel ejemplo de este equipo A. Es un dinosaurio especial que no sabe si evolucionar o si quedarse donde está. Son algo que está cerca de nosotros, pero que a veces no sabemos ver o entender.
Son nuestro equipo A, son los que siempre acuden al rescate. Es cuestión de saber buscarlos y encontrarlos para solucionar todos nuestros problemas.