Con la llegada de la primavera, el hogar vuelve a situarse entre las principales prioridades de consumo de los españoles. En el último informe elaborado por Shopfully y YouGov se analiza cuánto planean invertir los consumidores en reformas y mejoras domésticas, qué perfiles muestran una mayor intención de gasto y cómo el bricolaje continúa ganando protagonismo dentro de la economía familiar.
El 40% de quienes tienen previsto realizar mejoras en casa calcula destinar más de 200 euros, reforzando así el peso que el bricolaje y el acondicionamiento del hogar tienen en el presupuesto doméstico.
De hecho, cerca de seis de cada diez españoles planea llevar a cabo algún tipo de mejora en su vivienda durante la primavera y el verano, consolidando esta categoría como una de las más relevantes dentro del consumo familiar.
Proyectos prácticos y accesibles impulsan las mejoras del hogar
El estudio muestra que la mayoría de las inversiones se centra en acciones funcionales y fáciles de ejecutar. Pintar, redecorar espacios, realizar tareas de mantenimiento o acondicionar terrazas y jardines figuran entre las iniciativas más habituales previstas por los consumidores.
Esta tendencia refleja el auge de un consumidor más práctico, que apuesta por mejoras concretas y de resultado inmediato frente a grandes obras o reformas estructurales. En este contexto, el bricolaje gana terreno como una alternativa que permite ajustar el gasto a las necesidades reales del hogar de forma flexible y controlada.
El gasto aumenta entre quienes deciden invertir en su vivienda
Más allá del número de hogares que planea realizar mejoras, el informe destaca una tendencia clara: cuando los consumidores deciden invertir en el hogar, el desembolso suele ser más elevado.
Así, cuatro de cada diez personas que prevén hacer mejoras tienen intención de gastar más de 200 euros, situando el gasto medio alrededor de los 187 euros. Este dato confirma que el bricolaje y la mejora del hogar se consolidan como partidas relevantes dentro del presupuesto familiar, especialmente entre quienes optan por invertir en este ámbito.
Los perfiles con mayor estabilidad económica concentran la inversión
El análisis también pone de relieve diferencias según el perfil del consumidor. Los hogares con una situación económica más sólida son los que registran mayores niveles de gasto, mientras que la predisposición a invertir aumenta a partir de los 35 años, una etapa asociada generalmente a una mayor estabilidad financiera.
Asimismo, el estudio detecta diferencias por género: los hombres muestran una mayor tendencia a destinar presupuestos más altos a este tipo de proyectos, lo que evidencia cómo factores como el nivel de ingresos o el momento vital influyen en las decisiones de inversión en el hogar.
El hogar se afianza como una prioridad en un consumo más planificado
En términos generales, los datos apuntan hacia un modelo de consumo más reflexivo y planificado, en el que los hogares seleccionan con mayor criterio dónde destinar su presupuesto. Dentro de este escenario, el hogar continúa posicionándose como una categoría estratégica, no tanto por la cantidad de reformas realizadas, sino por la importancia que adquiere cuando el consumidor decide invertir.
“Los resultados reflejan que el consumidor español es cada vez más selectivo en sus decisiones de gasto, aunque sigue considerando el hogar una inversión prioritaria. Cuando apuesta por realizar mejoras, lo hace con una mayor planificación y buscando optimizar al máximo su presupuesto”, señala Henri Noël Bouvet, director de Shopfully en Iberia y Francia.
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