Leroy Merlin, junto a otras grandes compañías de distribución como Obramat, Ikea, Carrefour o El Corte Inglés, se prepara para la negociación del próximo convenio colectivo de grandes almacenes, que regulará las condiciones laborales de más de 240.000 trabajadores durante el periodo 2027-2029. Los sindicatos Valorian y Fetico ya han presentado sus primeras propuestas, con importantes reivindicaciones en materia salarial, jornada laboral y conciliación.
La propuesta más ambiciosa es la de Valorian, que reclama una subida salarial acumulada del 18% en tres años. El incremento se distribuiría en un 7% en 2027, un 5,5% en 2028 y un 5% en 2029. El objetivo es que el grupo profesional mayoritario alcance una retribución bruta anual superior a los 21.000 euros al final del periodo.
El sindicato justifica esta petición por la necesidad de frenar la pérdida de talento en el sector. Un problema que atribuye a los salarios bajos y a las elevadas jornadas anuales. También defiende que el aumento es viable ante la evolución de los márgenes empresariales y permitiría evitar que las mejoras pactadas queden absorbidas por las subidas del salario mínimo interprofesional.
Menos horas de trabajo y más fines de semana libres
Más allá de los salarios, uno de los principales objetivos de la negociación será mejorar la conciliación de los empleados de Leroy Merlin y del resto de empresas incluidas en el convenio.
Valorian propone reducir la jornada laboral, que no ha cambiado desde hace más de dos décadas, así como garantizar 12 fines de semana de descanso al año, adicionales a las vacaciones. También plantea ampliar el periodo vacacional de 31 a 35 días anuales.
En cuanto al trabajo en domingos y festivos, el sindicato defiende que estas jornadas sean voluntarias y respondan a las necesidades organizativas de las empresas, con refuerzos de contratación cuando sean necesarios. Además, reclama una compensación económica progresiva de entre 60 y 100 euros por cada domingo o festivo trabajado.
Fetico propone una subida salarial del 16%
Como ya adelantamos en Canal Ferretero, la segunda propuesta sindical presentada por Fetico plantea un incremento salarial acumulado del 16% durante los tres años de vigencia del convenio: un 6% en 2027 y un 5% en cada uno de los dos ejercicios siguientes.
A esta subida, el sindicato añade un pago no consolidable del 3%, una bolsa vacacional de hasta 1.000 euros y una compensación de 100 euros por trabajar voluntariamente domingos y festivos. También propone un recargo del 50% en las horas extraordinarias, un complemento de 90 euros por teletrabajo y la creación de un plan de pensiones con aportaciones empresariales.
En materia de jornada, Fetico coincide con Valorian en reclamar una reducción hasta las 37,5 horas semanales y las 1.712 horas anuales. Su propuesta incluye, además, limitar a siete los días consecutivos de trabajo y establecer hasta 15 horas anuales de permiso retribuido para acompañar a menores de 15 años o mayores de 70.
Productividad, pensiones y absentismo
La negociación también abordará otras cuestiones que pueden afectar a las condiciones de los trabajadores de Leroy Merlin. Valorian propone establecer complementos salariales vinculados a la productividad para reducir las diferencias entre secciones y reconocer las funciones que contribuyan a mejorar la eficiencia.
Asimismo, plantea destinar un 1% adicional a las subidas salariales a fondos de pensiones colectivos, con el propósito de proteger el poder adquisitivo futuro de la plantilla ante los retos demográficos.
Valorian también apuesta por crear un Observatorio del Bienestar centrado en la prevención de enfermedades y la promoción de la salud, frente a las medidas de mayor control de las bajas que plantea la patronal de grandes empresas de distribución, Anged.
La asociación empresarial calcula que el absentismo supone un sobrecoste anual de 240 millones de euros para sus compañías asociadas, lo que anticipa que esta cuestión tendrá un peso relevante en las conversaciones.
Con estas propuestas sobre la mesa, Leroy Merlin y el resto de las empresas afectadas afrontan una negociación que determinará la evolución de los salarios, los horarios y los derechos laborales de sus plantillas durante los próximos tres años. De momento, las medidas presentadas deberán negociarse con la patronal antes de alcanzar un acuerdo definitivo.