Las herramientas manuales y eléctricas, entre los productos más robados: radiografía de los hurtos en la distribución española

El 'Barómetro del Hurto en la Distribución Comercial' cifra en 2.932 millones de euros las pérdidas anuales que soporta el comercio español por la denominada 'pérdida desconocida'.

Los hurtos de herramientas manuales y eléctricas, como los taladros, encabezan la lista de productos más sustraídos en el sector del bricolaje. Así lo recoge el ‘Barómetro del Hurto en la Distribución Comercial’, elaborado por NIQ a lo largo de 2026, con la colaboración de Checkpoint Systems y Aecoc. El estudio cifra en 2.932 millones de euros las pérdidas anuales que soporta el comercio español por la denominada pérdida desconocida.

En el ámbito del bricolaje, las herramientas manuales y eléctricas son los artículos más vulnerables frente a los hurtos, seguidas de las pilas, las baterías, las bombillas, las brocas y los cables. Una problemática que afecta directamente a la rentabilidad de los establecimientos y que se enmarca en un contexto de aumento de los robos en la distribución comercial.

Según el informe, la pérdida desconocida, que engloba hurtos, errores administrativos y fraude de proveedores, representa el 1,1% de la facturación total del comercio español, una cifra que asciende a 2.932 millones de euros anuales.

Los hurtos concentran el 81% de estas pérdidas: el 63% corresponde a sustracciones externas y el 18% a hurtos internos. Por su parte, los errores administrativos representan el 13% y el fraude de proveedores, el 6%.

Además, más de la mitad de las empresas encuestadas (54%) asegura que los hurtos externos han aumentado durante el último año, lo que confirma la dimensión creciente de este problema para los establecimientos comerciales.

La pérdida desconocida vuelve a máximos de la década

El barómetro refleja un repunte de la pérdida desconocida, que vuelve a situarse en el 1,1% de la facturación, uno de los niveles más elevados registrados durante esta década. La evolución contrasta con los datos de años anteriores: en 2022 representaba el 0,9% y en 2023 descendió hasta el 0,74%.

Los hurtos de productos constituyen una amenaza tanto para los pequeños comercios como para las grandes superficies. Más allá de las pérdidas económicas directas, estas prácticas afectan a la rentabilidad y competitividad de las empresas, reduciendo su capacidad de inversión y generación de empleo.

Las cajas de autopago, uno de los principales focos de hurto

Entre los puntos más vulnerables de los establecimientos destacan las cajas de autopago. Dos de cada tres distribuidores consultados (67%) afirman que los hurtos aumentan en estas zonas respecto a las cajas atendidas por personal. Además, el 46% reconoce que destina recursos adicionales a prevenir las sustracciones en estos espacios.

Otro dato relevante es la reincidencia: el 48% de los hurtos son cometidos por personas multirreincidentes, es decir, que realizan tres o más sustracciones al año en los establecimientos.

Por edades, los menores de 30 años protagonizan el 52% de los hurtos. En concreto, el grupo de entre 18 y 30 años representa el 39%, mientras que los menores de edad concentran el 13%. Los adultos de entre 31 y 50 años suponen el 32% de los casos y los mayores de 50 años, el 15%.

Aumentan la agresividad y la presencia de bandas organizadas

La seguridad de los establecimientos también se enfrenta a un incremento de la conflictividad. El 79% de los distribuidores encuestados afirma que la agresividad verbal o física de los infractores hacia el personal de tienda ha aumentado. A esta situación se suma la dificultad para encontrar profesionales de seguridad: el 78% de las empresas advierte de que cada vez resulta más complicado cubrir estos puestos, en gran medida por el aumento de la agresividad.

El informe también apunta al peso de las bandas organizadas, responsables del 46% de los hurtos. Se trata de grupos que actúan con fines lucrativos y que, según los especialistas de Checkpoint Systems, identifican oportunidades de negocio mediante la sustracción de productos de alto valor para su posterior reventa en mercados paralelos.

¿Qué productos son los más hurtados en cada sector?

El barómetro analiza también los artículos que concentran un mayor número de sustracciones en las distintas categorías comerciales.

En alimentación y bebidas, los vinos y licores encabezan la clasificación, seguidos de los loncheados ibéricos y los chocolates. A continuación aparecen las conservas y los aceites, cuyo hurto ha descendido después de dos años liderando el ranking, coincidiendo con el incremento de sus precios en los supermercados.

En cuidado personal y belleza, las cuchillas de afeitar ocupan la primera posición, seguidas de los productos de cuidado corporal y el maquillaje. Las fragancias y los protectores solares, habituales en anteriores ediciones entre los artículos más sustraídos, salen del podio.

En tecnología, los cascos encabezan la lista de productos más hurtados, por delante de los accesorios para móviles y los videojuegos. También destaca el aumento de las sustracciones de cargadores y relojes inteligentes (smartwatches).

En hogar, decoración y menaje, los ambientadores y las velas perfumadas son los artículos más afectados, seguidos de los cubiertos y los platos.

Por su parte, en el sector de la moda, las camisetas y camisas son las prendas más vulnerables, seguidas del calzado. También figuran entre los productos más sustraídos la ropa interior, la lencería, los abrigos y las gafas de sol.

Crecen los hurtos de productos para mascotas

Entre las novedades de esta edición del barómetro destaca el incremento de los hurtos de productos para mascotas. La alimentación húmeda ha experimentado un especial auge durante el último año, en un contexto de crecimiento del número de hogares españoles con animales de compañía.

También figuran entre los artículos más sustraídos los productos antiparasitarios, la alimentación seca y los productos de higiene para mascotas.

 

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