La reducción de emisiones de efecto invernadero y de huella de carbono es una asignatura que sigue pendiente en muchos sectores e industrias. Es el caso de la moda, que se sitúa en muchas ocasiones en el top tres de las más contaminantes del planeta. Según datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, para fabricar una simple camiseta de algodón se necesitan 2.700 litros de agua dulce. En el lado positivo, los nuevos desarrollos tecnológicos se pueden utilizar como herramienta para ayudar a la reducción de este impacto. Por ejemplo, la Identificación por Radiofrecuencia (RFID) se está convirtiendo en una solución potente para avanzar hacia modelos más sostenibles y responsables con el medio ambiente.
Su capacidad para ofrecer una visibilidad en tiempo real de la producción, automatizar procesos o mejorar la trazabilidad de los productos está generando un impacto positivo en sectores como la logística, el retail, la industria y la gestión de residuos.
Teniendo presente este contexto, IderoTech, compañía española de RFID, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, ha querido resumir los beneficios clave de esta tecnología en el impulso a la sostenibilidad.
Logística más eficiente gracias a la optimización de rutas
El seguimiento en tiempo real que ofrece el RFID permite a las empresas optimizar sus rutas de transporte, reduciendo así desplazamientos innecesarios. Según un estudio de ResearchGate, la implementación de tecnologías de información en la gestión del transporte puede reducir las emisiones de CO₂ en un 11,7 % mediante la optimización de rutas y la disminución de distancias recorridas. Por tanto, estas mejoras significan una disminución del consumo en combustible y se traduce en menores emisiones de gases de efecto invernadero.
Fabricación más inteligente
Con el RFID se puede obtener un control preciso de los inventarios, indiferentemente del producto que se fabrique. En las tiendas, se puede conocer cuáles son los más vendidos y los que menos éxito tienen. Esto permite a las empresas ajustar sus niveles de producción y distribución, evitando fabricar en exceso y que luego terminen desechándose.
De hecho, según el 2023 Global Warehousing Vision Study de Zebra Technologies, el 58 % de los responsables de almacenes tiene previsto implementar tecnología RFID para 2028. Con ello buscan aumentar la visibilidad del inventario y tener menos problemas de falta de stock. Por lo que el RFID no solo mejora la eficiencia operativa, sino que reduce significativamente la huella ecológica asociada a la fabricación y eliminación de productos no utilizados.
Sostenibilidad en toda la cadena de suministro
El 71 % de los consumidores están dispuestos a pagar más por productos de marcas que ofrecen total trazabilidad, según un estudio de IBM sobre transparencia en la cadena de suministro. Con el etiquetado RFID, las empresas pueden ofrecer esta transparencia y trazabilidad porque se puede observar cada paso del proveedor, desde cómo lo produce, de dónde provienen los recursos y qué prácticas se adoptan.
De este modo se puede comprobar el origen de las materias primas y garantizar el cumplimiento de estándares ambientales y sociales. Esta visibilidad es clave para evitar el uso de materiales provenientes de fuentes no sostenibles o de regiones en conflicto, y para demostrar transparencia ante unos consumidores cada vez más exigentes.