Con la entrada de 2026, Cecofersa ha publicado su previsión para el nuevo año. A través de un comunicado, la central de compras recoge los retos y las tendencias de un sector que “en España vive un cambio silencioso pero profundo: el cliente compra de forma más híbrida (tienda, web, WhatsApp, marketplaces), exige más disponibilidad y, al mismo tiempo, pide más información sobre origen, durabilidad y posventa”, explican. A esto se suma un contexto en el que el comercio exterior y la competitividad vuelven a ser palancas relevantes.
Para Cecofersa, el reto ya no es “tener e-commerce”, sino operarlo bien: catálogo limpio, stock fiable, precios coherentes por canal y una experiencia consistente entre mostrador y web. En paralelo, el canal profesional sigue ganando protagonismo en muchas categorías, como mantenimiento, obra o industria ligera. Esto “empuja a mejorar la rapidez de suministro, las condiciones B2B y el asesoramiento técnico”, explican desde la central.
En este punto, la inteligencia artificial deja de considerarse “ciencia ficción” para empezar a ser una herramienta práctica. Las empresas lo utilizan para la búsqueda semántica en catálogos, la atención al cliente, recomendación de consumibles, generación de fichas técnicas o soporte interno para comerciales, continúan.
Para Cecofersa, las empresas se mueven en “un triángulo exigente” de cara a 2026:
- Cumplimiento y gobernanza de inteligencia artificial: la Ley de IA de la UE entró en vigor el 1 de agosto de 2024 y prevé hitos relevantes, como obligaciones que avanzan por fases hasta su plena aplicación. “Esto afecta especialmente si se usan sistemas de IA para atención, marketing, pricing o procesos internos con impacto”, advierten.
- Transparencia de contenidos: en el camino hacia 2026, crece la conversación y la regulación sobre etiquetado o identificación de contenidos generados por IA en ciertos supuestos, “algo muy relevante para marketing B2B y fichas de producto”, explican.
- Trazabilidad y circularidad: hay más presión para justificar calidad, origen, vida útil, reparabilidad y gestión de devoluciones y residuos.
Tendencias que para la central pueden marcar la diferencia
- Datos de producto como activo: fotos, medidas, compatibilidades, certificados, sustitutos y equivalencias. “Quien tenga el catálogo ‘inteligente’ vende mejor y devuelve menos”, destacan desde la compañía.
- Disponibilidad y logística: promesas realistas de entregas.
- Servicio técnico y formación: el valor se desplaza a asesoramiento, instalación, mantenimiento y posventa.
- Internacionalización: para fabricantes y distribuidores con músculo, el comercio exterior vuelve a ser un motor que vigilar.
Desde Cecofersa, concluyen: “2026 será un año de novedades, de avances tecnológicos y digitalización, especialmente en lo relativo a la gestión de datos e IA, algo que no sustituye la ferretería y suministros industriales de toda la vida, pero la hace más rápida, más precisa”.