La industria del metal pierde 34.900 ocupados en un año y reclama medidas para reforzar la competitividad industrial

El número de desempleados alcanzó los 45.700, lo que representa un incremento de 13.200 personas respecto al tercer trimestre de 2025, alertan desde Confemetal.

La industria del metal cerró el tercer trimestre con 1.138.600 ocupados, un 3% menos que un año antes, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) analizados por Confemetal. Aunque el sector mantiene niveles de empleo elevados y una tasa de paro notablemente inferior a la media de la economía española, la evolución del empleo pone de manifiesto la necesidad de reforzar la competitividad industrial para sostener la actividad y la inversión, tal y como informan desde Confemetal a través de un comunicado.

La industria del metal registró 1.138.600 ocupados al cierre del tercer trimestre del año, lo que supone una reducción de 34.900 personas respecto al mismo periodo de 2025 (-3,0%). En comparación con el trimestre anterior, el empleo descendió en 54.800 ocupados (-4,6%).

Por su parte, la población activa se situó en 1.184.300 personas, con un descenso de 21.700 efectivos en términos interanuales (-1,8%) y de 55.900 respecto al trimestre precedente (-4,5%).

El número de desempleados alcanzó los 45.700, lo que representa un incremento de 13.200 personas respecto al tercer trimestre de 2025 (+40,6%). Como consecuencia, la tasa de paro del sector se situó en el 3,9%, todavía muy por debajo de los niveles registrados en el conjunto de la economía española.

Confemetal reclama medidas para reforzar la competitividad de la industria 

Para Confemetal, estos resultados reflejan la importancia de impulsar medidas transversales que contribuyan a reforzar la competitividad de la industria y favorezcan un entorno más propicio para la inversión productiva.

Entre ellas, resulta prioritario fortalecer la Formación Profesional y la formación continua de los trabajadores para dar respuesta a las necesidades de talento de las empresas para afrontar con éxito los procesos de transformación tecnológica e industrial, así como el relevo generacional por las 240.000 jubilaciones previstas a corto plazo.

Del mismo modo, el acceso a una energía competitiva y la existencia de un marco regulatorio estable y predecible constituyen factores determinantes para impulsar la actividad industrial, atraer inversiones y favorecer el desarrollo de proyectos empresariales a largo plazo. En un contexto marcado por una creciente competencia internacional y por la necesidad de acelerar la reindustrialización europea, estos elementos resultan esenciales para sostener el empleo y la capacidad productiva.

La industria del metal continúa siendo uno de los principales pilares de la economía española, con presencia en actividades estratégicas como la automoción, los bienes de equipo, las infraestructuras, la energía, la movilidad o la defensa. Por ello, fortalecer la competitividad del sector resulta clave para avanzar en los objetivos de reindustrialización, empleo de calidad y autonomía estratégica tanto de España como de Europa.

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